Archivos para 4/03/08

04
Mar

Little Miss Sunshine

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Hace tiempo estuve en una pista de go kartz y había un letrero que decía algo así como:

“El verdadero valor de los go kartz está en que en su sencillez se encuentra el verdadero espíritu de las carreras.”
Michael Schumacher.

Leí hace poco una reseña en donde hablaban de Juno  y la comparaban con esta, y es que ambas películas están realizadas de una manera tan sencilla que su verdadero atractivo está en la historia y en el trabajo de los actores (qué no todas las películas deberían ser así?!!). Aquí se cuenta la historia de una familia que se la pasa de un fracaso al siguiente, en ocasiones por culpa de sí mismos y en otras por razones que escapan totalmente de las manos de cualquiera, a mí al menos me pusieron a pensar en mi propia vida y en esos sueños que he logrado convertir en éxitos, además de aquellos que sé, nunca se harán realidad. Es un road movie muy bien realizado en donde uno acaba por involucrarse con cada uno de los personajes de la misma forma como les sucede a ellos, al principio neta como que te cagan pero a medida que vas conociéndolos te van cayendo mejor para que al final hasta te preocupes por cada uno y sobre todo por la niñita de la película, que los lleva a todos en viaje de fin de semana por carretera en una combi destartaladona a un concurso de belleza infantil llamado “Little Miss Sunshine” en el que por cierto no tiene ni la más mínima oportunidad de ganar (otra de esas ocasiones en las que la causa de la decepción no se encuentra en tus manos…) sólo que con el twist de que en realidad ella no necesita demostrarle nada a nadie y al ser una niña pues los estereotipos y los prejuicios de la gente nomás le vienen valiendo un cacahuate. Me quedé con la idea de que si al menos dejaramos de juzgarnos por lo que parecemos, lograríamos llevarnos mucho mejor y seguro tendríamos el doble de amigos!

Little Miss Sunshine es una película que, como los go kartz para el automovilismo, en su sencillez logra rescatar los preceptos con los que fué creado el cine, entretiene, hace refleccionar  y no necesita de mucho para lograrlo.

04
Mar

Ruroni Kenshin (Samurai X pa los cuates)

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En esta ocasión estábamos platicando acerca de la música en las series de anime y yo me refería a que hasta el momento mi favorita pa variar es la de Ghost in the Shell y Paco se acordó de la música que aparece en la secuencia inicial de  of the Meiji Era, al día siguiente ya me estaba trayendo los DVD’s para que la viera…

En esta se narra el origen de Kenshin Himura, el asesino más grande de todos los tiempos, por lo que había llegado a ver de la serie esperaba un montón de madrizas Samurai con pedazos de weyes y sangre volando por todos lados y a cada rato, y como es costumbre un héroe que va pasando de un jefe a otro cada vez más cabrón (onda Mazinger Z pero de samurais) pero NO… es más bien un drama en donde se devela el móvil que lleva a Kenshin a convertirse en lo que es, uno conoce su identidad y cómo fué que su maestro  Seihuro Hiko lo tomo como aprendiz para enseñarle sus técnicas secretas de combate, por eso Kenshin es la puritita reata a la hora de los madrazos.

Vemos cómo es que decide alejarse de la montaña en la que sigue su aprendizaje para aplicar sus conocimientos en pro de los más débiles y cómo es que la experiencia lo lleva a darse cuenta de que para protejer también hay que matar… y morir, en ésta historia se enamora de una mujer que busca asesinarlo para vengar la muerte de su prometido pero que también acaba enamorándose de él. Sí ya sé que suena a novela del canal de las estrellas pero no es así.

La música (que es lo que me llevó a conocer esta OVA) es excelente yo diría hasta sublime y la historia por mucho llega a ser conmovedora, además de que la calidad de la animación es superior a la de la serie regular. Está bueníssima, además que pude notar que está muy bien documentada históricamente, ya que se centra en el fin de la era medieval japonesa, la caída del Shogunato y el inicio de su era industrial.

Al final (que no voy a contar por supuesto) Kenshin termina por definir su personalidad y recibe su famosa cicatriz en forma de X, lo que en realidad me conmovió fué la manera en que la recibe, es de esas escenas en que a uno se le hace el ojito de Remi… waaaaaaaaaa.

Está bien chida!